sábado, 9 de diciembre de 2006

Violencia escolar: un tema que preocupa

La semana pasada, la opinión pública se vio conmocionada porque en la portada del diario Las últimas noticias se daba a conocer el impactante caso de una niña iquiqueña que se había suicidado por no aguantar más las burlas excesivas y cureles de sus compañeras, que insistentemente la fastidiaban hasta llegar al extremo de publicar amenazas en sitios de internet. El tema causó tal revuelo que incluso se llegó a presuponer de una ola de suicidios escolares que se habían consumado durante esa semana. Pero sin duda alguna, estabamos frente a un secreto que se sabe a voces. ¿Qué es realmente lo que pasa tras las salas de clases en donde día a día se educan nuestros hijos, hermanos, amigos?.

Tal vez en este proceso de reconversión como país no nos hayamos percatado de este fenómeno que haciamos ver como aislado, pero lo que en realidad puedo decir es que es algo que hemos ocultado de la forma más macabra. ¿Qué es lo que realmente nos está pasando como sociedad?, ¿Será que como padres y en mi caso como futuro padre estamos tomando efectivamente las riendas del asunto?.

Al parecer los niños pasan descuidados gran parte del tiempo en casa, esperando que la madre naturaleza haga algo con ellos. Pero no, los padres deben tomar conciencia de una vez que son ellos quienes deben trazarles los cimientos del camino por donde quieran que transiten.

Este es un tema que me duele mucho, más aún el caso de esta niña me caló hondamente. Y permitan por medio de este medio que de mi opinión personal. Porque yo he sido una victima de la violencia escolar indiscriminada. Para mi muchas veces ir al colegio se transformaba en un infierno. Muchos pueden pensar que estoy exagerando. Pues sepan que estan completamente equivocados. Ni se imaginan todo lo que sufri durante mis años de colegio. El ser blanco de burlas que distaban de ser algo meramente recreativo, cayendo en lo burdo de lo ofensivo y lo grotesco, violentando mi dignidad e integridad como persona. Pero gracias a Dios que en él encontré la fuerza necesaria para salir adelante, para no dejarme vencer ante la adversidad.

Por eso quiero hacerme párticipe de todas aquellas victimas que día a día tienen que aguantar toda clase de torturas y hostigamientos, y que no tienen la posibilidad de defenderse, que no se dejen abatir. Saquen la voz y la fuerza para enfrentar la adversidad. Haganse valer como tales, no usando violencia si no que con sus propios méritos como personas lo logren. Fuerza, que todo en la vida se paga en este mundo y no se lleva al más allá. Encuentren a mi a su aliado.

Y a los imbeciles que día a día se encargan de hacer crecer esta bola de nieve, sepan que la vida se encargará de ellos.

jueves, 7 de diciembre de 2006

Chile ¿Desarrollo o crecimiento?

Durante todo este tiempo, he podido ver en distintos articulos en las secciones de economía de algunos diarios de circulación nacional la opinión de connotados economistas que plantean la disyuntiva de que en estos primeros meses del gobierno de Bachelet su gestión económica esta mal enfocada ya que no se están logrando las cifras de crecimiento que se esperaban en este año (Aproximadamente entre un 5.5% - 6%). Es más tanto ha repercutido este alzamiento en masa de la elite empresarial, que en la ENADE pasada me tocó presenciar a través de la televisión un patético espectáculo del Ministro de hacienda, Andrés Velasco en el que apelaba a todos los medios de persuación para que la fauna empresarial criolla volviera a creer en las politicas macroeconómicas de este gobierno. Al parecer esto ha tenido un efecto notorio, puesto a que increiblemente el IMACEC del reciente mes de octubre alcanzó un 5.3% algo que se hacía inesperado.

Pero para el ciudadano común y corriente como el que escribe, se cansa tanto de oír términos como crecimiento, políticas macroeconómicas, proyecciones a largo plazo si en realidad los verdaderos frutos de este crecimiento económico no llegan a su vida, porque queramoslo o no aunque le duela al señor empresario su billetera este año se incrementará a costa del esfuerzo del trabajador común y corriente, de clase media.

En Chile pareciera que estamos viviendo una época de bilz y pap. Se nos olvida al parecer de aquellas agudas crisis económicas de 1929 o la de 1982 aquellas que sepultaron más aún nuestras posibilidades de lograr un desarrollo efectivo como nación.

El tema pasa no porque el país crezca con tasas disparatadas de un 10% porque eso es de un mundo en fantasía. Chile ahora debe enfocarse en reubicar su politica económica si es que en realidad aún añoramos el viejo sueño de hacer este país algo grande para todos, sin incurrir en ese estúpido juego de niños del efecto chorreo que más bien nos inunda de vergüenza.

Y si creen que lo que digo es una falacia, pues comparen las cifras de crecimiento de países escandinavos o de los llamados gigantes asiaticos (A excepción claro está de China) en que las cifras de crecimiento no suben del 4% pero aún asi mantienen una economía totalmente saneada con una potente industria nacional, sin descuidar la presencia de una efectiva politica de previsión estatal, algo que en Chile dista de ser un verdadero paradigma.

Creo que ya es hora de que nos alejemos de esa vieja concepción de centrarnos en cifras. Es hora de que nos demos cuenta del verdadero camino por donde podamos tránsitar. Porque este país no lo hace una reducida elite económica, si no que lo hacemos los 16 millones de habitantes.